Contemplo mi estancia, luego me doy cuenta que ya me fui,y la pregunta que me surge es...entonces ¿Qué estoy viendo?
viernes, 21 de mayo de 2010
Para Román:
La sangre que se convierte en la cascada más hermosa en la humana vida, no es mi voluntad la que se rinde ante tu encanto de oscuro ser, permitidme maligno ángel ser quien se inunde de ese llorar rojo que se convierte en mi vertiente de existencia, que no es mas que tu posesión pues mi alma llena de ardor purpúreo no es mas que tu fiel partidaria, mi resucitado amor…
Somos parte....pero no yacemos ahí...
La necesidad de sentirme amada me lleva a pensar cosas que se tomarían como absurdas en un mundo tontamente normal, ¿Qué es normal?, si no un esteriotipo que la misma burda gente que juzga, es la que se siente medida en ese punto y que nos hace vulnerables a aquellos a quienes nos nace inventar otro espacio donde somos mas que humanos, ese sitio donde nos hacemos un sueño que envenena cada arteria….
Pero es el pertenecer a esa maliciada sociedad lo que nos hace sujetos a los que llaman fenómenos como si fuéramos extraños sucesos que no se dan tan comúnmente, y es que en cierto momento, somos eso, momentos que no existen y que no se repiten dos veces en la vida humana, en cualquier tiempo y espacio, es que no somos seres humanos lucidos, somos entes especiales que caminan en silencio en su propio mundo…. Que en su territorio son más que simples personas normales...somos nosotros mismos.
La libertad de los sueños que no se convierten en realidad para cualquiera, si no, sólo para los que en verdad sepan aceptar que somos pocos aquellos que tenemos nuestro cuerpo viviendo en la tierra, pero el alma sangrienta de quimeras que explotan, morando en aquel cosmos que fue creado para volar, reír, escribir o hacer cualquier forma de creación liberalista y oscura que no se le puede mostrar a cualquiera…..que camine en la visceral tierra.
Quien más me acompaña, en su mente maniática, con su espacio y en mi demencia soñadora, caminado en la espesura de los misteriosos bosque de negra fortaleza…hay alguien mas que se vuelva fanático de los ocultos y siniestros engaños para con los absurdos humanos, todos los que somos llamados fenómenos acompañémonos en los amargos andadores donde dormiremos en un sueño trastornado donde soñamos y soñamos en un relato sin final, pues nosotros no tenemos final……
Pero es el pertenecer a esa maliciada sociedad lo que nos hace sujetos a los que llaman fenómenos como si fuéramos extraños sucesos que no se dan tan comúnmente, y es que en cierto momento, somos eso, momentos que no existen y que no se repiten dos veces en la vida humana, en cualquier tiempo y espacio, es que no somos seres humanos lucidos, somos entes especiales que caminan en silencio en su propio mundo…. Que en su territorio son más que simples personas normales...somos nosotros mismos.
La libertad de los sueños que no se convierten en realidad para cualquiera, si no, sólo para los que en verdad sepan aceptar que somos pocos aquellos que tenemos nuestro cuerpo viviendo en la tierra, pero el alma sangrienta de quimeras que explotan, morando en aquel cosmos que fue creado para volar, reír, escribir o hacer cualquier forma de creación liberalista y oscura que no se le puede mostrar a cualquiera…..que camine en la visceral tierra.
Quien más me acompaña, en su mente maniática, con su espacio y en mi demencia soñadora, caminado en la espesura de los misteriosos bosque de negra fortaleza…hay alguien mas que se vuelva fanático de los ocultos y siniestros engaños para con los absurdos humanos, todos los que somos llamados fenómenos acompañémonos en los amargos andadores donde dormiremos en un sueño trastornado donde soñamos y soñamos en un relato sin final, pues nosotros no tenemos final……
viernes, 14 de mayo de 2010
Diluye tu Cerebro
Cuantos días tendrían que pasar para que uno asimile, que el miedo a las situaciones se debe trasformar en cotidianiddad, ante la extrañeza de ver la sombra de un ser amorfo que se movía con estrepitoza rapidez, llegue a compreder que estoy caminado demasiado lento, ahora se por qué no he llegado a mi destino, la certeza de saber que estoy y que no hago nada me esta trastornado y lo peor es que no se hasta donde estaré dispuesta a soportar, de pronto seguire aquí sentada, tratando de encontrar una respuesta que me impulse a pararme y seguir mi camino...
jueves, 22 de abril de 2010
Madrigal Triste
Para: Maru (ya no serás Ana Laura)
De: Román
¿Qué me importa que seas buena?
Sé hermosa y sé triste;
El llanto añade belleza al rostro
Como el río a los paisajes.
La flor se lava en las tormentas.
Te amo más si alegría
Huye de tu frente agobiada;
Si el horror tu pecho anega;
Si oscurece tu presente
La horrible nube del pasado.
Cuando vierten tus pupilas
Agua ardiente como sangre;
Cuando aunque mi mano te mezca
Tu angustia, agobiante, punza
Cual estertor de un moribundo.
Aspiro, divino deleite,
Himno delicioso, profundo,
Los sollozos de tu pecho,
Y creo que te iluminan
Las perlas que vierten tus ojos.
Tu corazón donde rebosan
Viejos amores desarraigados,
Arde aún como una fragua,
Y sé que encubas en tu pecho
El orgullo del condenado.
Pero hasta con tus sueños
El infierno se refleja,
Y en una eterna pesadilla
De venenos y puñales
Enamorada de la pólvora,
Abriendo a todos con recelo,
Presagiando la desgracia,
Estremeciéndose siempre,
No hayas sentido el abrazo
Del hastío irresistible,
No podrás, esclava reina,
Que aún me amas con espanto,
En el horror de la noche
Decirme, el alma aterrada,“¡Oh mi rey, soy como tú!”
Charles Baudelaire
De: Román
¿Qué me importa que seas buena?
Sé hermosa y sé triste;
El llanto añade belleza al rostro
Como el río a los paisajes.
La flor se lava en las tormentas.
Te amo más si alegría
Huye de tu frente agobiada;
Si el horror tu pecho anega;
Si oscurece tu presente
La horrible nube del pasado.
Cuando vierten tus pupilas
Agua ardiente como sangre;
Cuando aunque mi mano te mezca
Tu angustia, agobiante, punza
Cual estertor de un moribundo.
Aspiro, divino deleite,
Himno delicioso, profundo,
Los sollozos de tu pecho,
Y creo que te iluminan
Las perlas que vierten tus ojos.
Tu corazón donde rebosan
Viejos amores desarraigados,
Arde aún como una fragua,
Y sé que encubas en tu pecho
El orgullo del condenado.
Pero hasta con tus sueños
El infierno se refleja,
Y en una eterna pesadilla
De venenos y puñales
Enamorada de la pólvora,
Abriendo a todos con recelo,
Presagiando la desgracia,
Estremeciéndose siempre,
No hayas sentido el abrazo
Del hastío irresistible,
No podrás, esclava reina,
Que aún me amas con espanto,
En el horror de la noche
Decirme, el alma aterrada,“¡Oh mi rey, soy como tú!”
Charles Baudelaire
Suscribirse a:
Entradas (Atom)